El club bilderberg no es el único centro de influencias subterráneas. El segundo es la Comisión Trilateral, creada en 1973 por los miembros de Bilderberg. Pero también está el Comité de los 300, la Round Table, el Club de Roma., el CFR, Council of Foreign Relations, el Bohemian Club, el Skull and Bones. Casi todos los núcleos poseen características comunes –el secreto y los intercambios entre las finanzas y la política-, y un fundador o iniciador que los liga a todos: Rockefeller.
Impulsada por David Rockefeller y Zbigniew Brzezinsky, la Comisión Trilateral vio la luz en 1973. A diferencia de Bilderberg, la Trilateral organiza encuentros a los que invita a personalidades de Oriente, concretamente Japón. Esta organización agrupa a más de 200 personas oriundas de las elites industriales y económicas de EEUU, Japón y Europa Occidental. Se la considera el “brazo político” de Bilderberg porque sus reuniones se acompañan de cierta publicidad. Existe una presencia “cruzada” y permanente entre quienes asisten a las reuniones del Club de Roma, de la Comisión Trilateral y del Council of Foreign Relations.
Sin duda, el más notorio de esos cenáculos es el Bohemian Club, cuyo lanzamiento data de 1879. El Bohemian propone una suerte de “retiros festivos” durante los cuales los participantes, los dos presidentes Bush, Kissinger, Colin Powell, deben mostrar sus talentos escondidos de músicos, actores o cómicos. Las mujeres y los periodistas están proscritos. El Bohemian Club organiza “seminarios” en California invitando a millonarios norteamericanos y a personas provenientes de 12 países. Cincuenta de sus miembros son directores de alguna de las 1000 compañías que figuran en la lista de la revista Fortune, funcionarios del gobierno o consejeros de mucho peso. “Weaving spiders not come here”, dice la divisa del Club. Una serie de investigaciones indican que el proyecto Manhattan, la piedra piramidal de la bomba nuclear lanzada en Hiroshima, fue concebida entre sus muros en 1942. Todos los grandes industriales, financistas y políticos norteamericanos pasaron por esos seminarios. Aunque oficialmente la cumbre tiene por objeto celebrar “el espíritu bohemio”, lo que ocurre allí adentro suele escapar a la razón. Además de las representaciones teatrales o musicales de los invitados, sus miembros inician las sesiones con un espectáculo denominado “la incineración de las preocupaciones”, un rito durante el cual se incendia una lechuza de dos metros. El Bohemian Club suscita aún hoy muchos interrogantes debido a las denuncias sobre prácticas satánicas, violaciones y cultos extraños que se practican.
El Skull and Bones funciona con un esquema similar. Es una orden selecta constituída por los miembros de las familias más poderosas del sistema norteamericano. George W. Bush fue uno de los primeros en reconocer que formaba parte de esta curiosa institución que ha ejercido una influencia considerable dentro de EEUU. Según Anthony Sutton, autor de una investigación sobre Skull and Bones (“La red secreta norteamericana”), la orden ha ejercido una “cadena de influencias a la vez verticales y horizontales”, particularmente dentro del sector bancario y financiero de los EEUU.
Bilderberg, el Bohemian Club, la Comisión Trilateral, el Club de Roma, tal vez no constituyan organizaciones o grupos cuya meta consiste en organizar un complot mundial pero si aparecen como círculos donde el gran poder negocia las políticas globales a la sombra de los debates públicos y de la democracia.
Gran parte de la centralización del poder que se está llevando actualmente a cabo en el mundo puede atribuirse a los acuerdos del grupo Bilderberg. “No establecen la política mundial”, en opinión de Denis Healy, uno de los fundadores de Bilderberg, “sino simplemente debaten la línea de la política a seguir con las personas que la hacen realidad”.
Según una fuente del grupo, “los acontecimientos mundiales no ocurren por casualidad: están pensados para que sucedan…y la mayoría de lo que sucede está dirigido por los pocos que manejan el poder”.
Todas las instituciones europeas que han formado la unidad del Viejo Continente, desde la Comunidad Europea del Carbón y del Acero o el EURATOM, hasta la Comunidad Europea, fueron concebidas, diseñadas y convertidas en realidad dentro del grupo Bilderberg.
Desde 1954, los bilderbergers representan a la elite y la riqueza de todas las naciones occidentales –financieros, industriales, banqueros, políticos, líderes de corporaciones multinacionales, presidentes, primeros ministros, ministros de Finanzas, secretarios de Estado, representantes del Banco Mundial, la OMC y el FMI, ejecutivos de los medios de comunicación, y líderes militares- un gobierno en la sombra que se reúne en secreto para debatir y alcanzar un consenso sobre la estrategia global. Todos los presidentes americanos desde Eisenhower han pertenecido al Club.
También Tony Blair, así como la mayoría de los miembros principales de los gobiernos ingleses; el ex primer ministro galo Lionel Jospin; Romano Prodi, ex presidente de la Comisión Europea; Mario Monti, comisario europeo; Jean Claude Trichet, gobernador del Banco Central Europeo; James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial; Rodrigo Rato, director gerente del FMI; Javier Solana, alto representante de la UE para la Política Exterior, ex secretario general de la OTAN; George Robertson, ex secretario general de la OTAN; José M. Durao Barroso, presidente de la Comunidad Europea, ex primer ministro portugués…(la lista continúa, ya verán más adelante).
Kofi Annan está casado con una hija del principal mecenas de Bilderberg. Eso significa que Annan es sospechoso? Significa como mínimo, que cuenta con la aprobación de una importante parte del establishment norteamericano. Kofi Annan fue nombrado directamente por Bill Clinton, quién también ha participado en las reuniones de Bilderberg y la Comisión Trilateral.
¿Cuál es el objetivo, para qué se juntan? Si bien podría presumirse que el objetivo de las reuniones del Club de Bilderberg es, principalmente, hacer una buena agenda de teléfonos para pedir oportunos favores, a los políticos concurrentes, quienes se sienten en su salsa rodeados de tanta elegancia, poder y dinero y que los promotores aprovecharán, en su momento, dando un telefonazo cuando lo necesiten, la cuestión real, muy probablemente, trascienda esta finalidad; el funcionamiento del sistema indica que los números finales de los balances de los bancos y las corporaciones, los flujos financieros y los patrimonios de las familias privilegiadas, dinastías y magnates y hasta los paraísos fiscales, dependen, centralmente, del resultado de opciones políticas concretas e incluso de intervenciones militares o acciones represivas violentas.
El poder y el dinero son argumentos mas que suficientes para esconder lo que se quiere, el inmenso bienestar que gozan unos pocos, puede sufrir enormes modificaciones con el conocimiento abierto de las decisiones que surgen de estos foros y que deberían tomarse en democracia. Cuando una pequeña elite, con semejante acumulación de poder y riqueza se reúne a deliberar, no debe hacerse con el hermetismo en que acontece, el mundo en su actual figura de miseria y carencias, merece una explicación de lo que ellos tratan. No es necesario ser futurólogo para predecir que lo contrario solo traerá nuevos, más cruentos y frecuentes enfrentamientos y estos no serán ya, entre extremistas o terroristas y gobiernos, sino entre ciudadanos esclarecidos y grupos privilegiados que, lejos de toda convicción democrática, determinan la vida, libertad y derechos de millones.
“Que algunos activistas tengan a Bilderberg en la mira no sorprende a Alasdair Spark, experto en teorías conspirativas.
“La idea de que una camarilla en las sombras está manejando al mundo no es nueva. Por cientos de años la gente ha creído que el mundo es gobernado por un conciliábulo de judíos”, indica.
Y concluye: “¿no debemos esperar que los ricos y poderosos organicen las cosas según su propio interés? Creo que eso se llama capitalismo”. (BBCMundo.com – 1/9/04)
Lo que es bueno para los bancos y los grandes negocios es bueno para el bienestar de la humanidad, así piensan la mayoría de los líderes actuales del mundo Occidental, financieros y estrategas de la política exterior que asisten a Bilderberg y desde ese punto de vista, se reúnen para pulir y reforzar un acuerdo general virtual, que consolide esta ilusión de la globalización, definida bajo sus condiciones.
Etiquetas: Bilderberg, economía
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