“La razón de la Justicia ha sido sustituida por la razón política. Y la razón política tiene como objetivo, porque garantiza el sistema y también garantiza el silencio sobre la transición, que la impunidad del Rey, la opacidad que la caracteriza y su vínculo con el pasado se convierte en el principal garante de este modelo sedicente que desgraciadamente nos impusieron los sesudos padres de la patria allá por el 76-77”, sentencia Barroso al valorar en Radio San Borondón la multa que el pasado 2 de junio le era impuesta por la Audiencia Nacional por un delito de injurias graves al Rey, al que calificó de "corrupto" durante un acto público.

Afirma Barroso que “el interés por sustituir la verdad por el oprobio es un interés además que consagra la Constitución, que declara inviolable la figura del Rey, y no sujeto a responsabilidad alguna, con lo cual este ciudadano, el ciudadano Juan Carlos de Borbón puede robar, puede matar, puede engañar, puede malversar... Puede hacer todo eso de forma absolutamente impune e inmune a cualquier influencia democrática o ética, sencillamente porque la Constitución, la Carta Magna, así lo consagra”.

Dice Barroso: “[...] ellos piensan que con una multa, que sin duda va a dar paso a muchas otras actuaciones que contra mí va a llevar a cabo la Fiscalía General del Estado y la propia Audiencia Nacional, se va a poder poner límite o diques al conocimiento al que poco a poco la opinión pública del Estado español va a ir accediendo sobre las prácticas fraudulentas de este modelo de la indignidad y el oprobio que es el llamado Rey Juan Carlos de Borbón”.

El alcalde de Puerto Real asegura en declaraciones al programa “La Trapera” que está “absolutamente convencido de que empieza el primer acto de abolición de la Monarquía”. Critica, asimismo, “el blindaje”, “esa especie de cinturón sanitario que la proteje, de la condición cortesana de los medios de comunicación y de la actitud lacaya de la inmensa mayoría de los partidos, y en concreto del PSOE, que es el partido más monárquico de este país... ¡quién lo iba a decir! Mucho más que el PP”, añade.

A su juicio, “en la medida en que consigamos fisurar ese cinturón sanitario de seguridad que además con el añadido de la Constitución, que igualmente lo declara impune, y meternos por ahí, por el conocimiento que cada vez más la opinión pública va a tener a partir de que consigamos convertir esa fisura en una vía de agua, la monarquía tendrá sus días contados”.

Y es que, en su opinión, “si hay algo que el pueblo español, los pueblos de España, no soportan, es que se les engañe. Por lo menos que se les engañe de la manera tan oprobiosa que se les está engañando desde la figura de Juan Carlos, que es una figura edulcorada, una figura como he dicho tantas veces, mediatizada”.

El Rey Juan Carlos I, “una figura que hay que desenmascarar”

Considera José Antonio Barroso que es necesario “desenmascarar” la figura del monarca español. Según el mismo: “Cuando el pueblo de España se entere que a pesar del sufrimiento de tantos millones de parados; cuando los pueblos de España se enteren que a pesar de la dificultad para llegar a fin de mes, hay una familia que no solamente ha usado su alta magistratura, la que detenta de la Jefatura del Estado, para vivir de forma hedonista, obscena, insultante, sino también además para obtener importantes beneficios de sus prácticas de comisionista; para obtener a través de negocios que de alguna manera le han venido dados por, sin duda, la influencia de su entorno empresarial y la que la propia monarquía tiene; yo creo que el pueblo de España se le va a volver definitivamente la espalda a la monarquía”.

Afirma que el pueblo “escupirá” sobre la historia de los Borbones

Y continúa: “Cuando además se entere que ésta fue connivente con el intento de Golpe de Estado; cuando se entere además que ésta protegió los crímenes del GAL; cuando se enteren además que entregó el pueblo saharaui a la satrapía alauí; cuando se enteren que nada de lo que se dice de éste, pero absolutamente nada, ni siquiera desde un punto de vista de valores democráticos pequeño-burgueses, se corresponde con la realidad, sino que además ni siquiera votó la Constitución, no juró la Constitución, y que además ensalzaba los logros del franquismo como hizo en la declaración aquella del 18 de julio de 1978 recordando el golpe de Estado del genocida Franco, entonces solamente va a volverle definitivamente la espalda a este oprobio y a este anacronismo que es la monarquía, sino también van a escupir sobre la historia de todos ellos. Cuando conozcan además el origen corrupto, indeseable, felón, de este sujeto, con sus antepasados: Alfonso XIII, su padre; Alfonso XII; el traidor Fernando VII; el subnormal de Carlos IV; el no menos subnormal de Felipe V, que por desgracia llegaron en el siglo XVIII a nuestro país, entonces ya es que definitivamente, estoy convencido, nunca más volveremos a caer, por más que indujera a ello, un asesino como Franco, al error de la monarquía”.

¿Qué le diría al Rey?

Citando a un revolucionario francés, que durante uno de los juicios al que se sometió a Luis XVI, espetó a éste que el crimen que había cometido era ser Rey”, señala: “Lo que le diría es eso: ser Rey, ése es el crimen. Le imputaría a él y a su familia lo que ha sido los desmanes cometidos en nuestro país. La obtención ilícita de las riquezas que detentan, de su connivencia con el golpe de Estado, de su forma amoral de vivir, de su manera obscena, de la incapacidad para compadecerse de lo que sucede en este país, porque vivir de esa manera tan ociosa, tan diletante como lo hace, es una muestra de ello. [...] Sonarían como disparos, como escupitajos. Ése es el crimen, ser el Rey. Porque todo lo que significa ser el Rey es lo que le imputa Amadeo Martínez Inglés y tantos otros que han hablado, como yo [...]”.

Afirma que “la inmensa mayoría del pueblo español tiene una visión absolutamente edulcorada, falsa [...] a través de la televisión, de la prensa rosa, de la connivencia periodística, de la forma en que los periódicos y sobre todo y fundamentalmente el Grupo Prisa trata a aquellos que nos oponemos a Juan Carlos, y trata al propio Juan Carlos. De esa manera tan proteccionista, tan envolvente, tan deformadora de la realidad.... Por eso yo digo, que la única manera que se pueda acercar un proceso constituyente por la III República es desenmascarar al Rey, derrotar al juancarlismo, en definitiva, liquidarlo moralmente”.

“Lo que está pasando es que este país es un país donde desgraciadamente ni la historia se conoce”

Se pregunta Barroso “¿cómo sería el país de conocer por ejemplo que ahora que se está a punto de celebrar el bicentenario de la Constitución, Fernando VII y Carlos IV se daban unos a otros golpes de Estado mientras que ejercían de tiralevitas en Bayona con Napoléon, ante el que abdican, y posteriormente Fernando VII traiciona la Constitución de Cádiz, manda fusilar a los constituyentes...? ¿Qué se podría decir de la forma licenciosa de vivir de la Chata, de Isabel II, de su hijo Alfonso XII, de Alfonso XIII, instigador desde el exilio del golpe de Estado del General Franco? ¿Qué decir de la forma licenciosa de vivir de don Juan De Borbón, el padre del actual monarca, que además reiteradamente se ponía a disposición del asesino Franco, solicitándole gimoteante autorización para incorporarse al llamado Movimiento Nacional? ¿Y qué decir de la connivencia culposa del actual monarca con ese movimiento al que juró defender siempre? ¿Qué decir de haberse convertido para oprobio de la historia de este país, en el último acto del general Franco, deslegitimado por tanto por la historia?”

Asegura que “nada de eso sabe el pueblo de España.[...] Cuando todo eso lo conozca el pueblo español, estoy absolutamente convencido que aunque ha soportado la corrupción en ocasiones, [...] creo que tiene tan mitificado este sujeto que sin duda terminaría escupiendo sobre él y sobre su sombra el día que compruebe, trataremos por todos los medios que sea pronto, todo lo que está haciendo y todos los desmanes que comete”.

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