Jesucristo, esa gran persona

Hoy hablamos de la mayor conspiración jamás escrita: la vida de Jesucristo.

El proceso de ateización que seguimos la mayoría de los que fuimos criados como cristianos suele seguir unas pautas muy marcadas. En una primera etapa dejamos de creer en la Iglesia como institución, ya que sus constantes acciones erróneas y su negro pasado no dan lugar a otra postura. Sin embargo, continuamos creyendo que hay un Dios ahí arriba. El siguiente paso es dejar de creer en este Dios concreto, pero damos por sentado que Jesucristo fue una gran persona que aportó muchos buenos mensajes a la civilización (algo similar a un Gandhi de la época). Con el paso del tiempo nos damos cuenta que la historia de Jesucristo tiene tantos agujeros que su propia existencia se puede poner en duda. Algunos incluso podrían asegurar que Jesucristo, en caso de haber vivido, hubiera sido una especie de curandero de la época, un loco capaz de engañar a la plebe. No quisiera yo meterme en estas elucubraciones, pero sí que me gustaría hacer hincapié en la supuesta grandeza del personaje. El caso es que, existiera o no, Cristo no fue esta gran persona que nos venden hoy en día, o al menos esto es lo que dicen las Escrituras. Para demostrar tal afirmación voy a basarme en algunas frases o acciones de Jesús de Nazaret.

En los Evangelios se dice que Cristo decía a la gente que no escuchaba sus sermones, a los fariseos y a los judíos:

¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo evitaréis el ser condenados al fuego del infierno? [1]

Más adelante se recalca:

Pero a quien hablase contra el Espíritu Santo, despreciando su gracia, no se le perdonará ni en esta vida ni en la otra. [2]

Las referencias al fuego eterno por parte de Cristo son constantes en el Antiguo Testamento:

Y si es tu mano derecha la que te sirve de escándalo o te incita a pecar, córtala y tírala lejos de ti: pues mejor está que perezca uno de tus miembros, que no que vaya todo tu cuerpo al infierno, al fuego que no se extingue jamás [3]

También tenemos la historia de las ovejas y los cabritos. En la segunda venida, para separar a las ovejas de los cabritos dirá a éstos:

Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno… y estos irán al fuego eterno. [4]

La personalidad vengativa de Jesús queda claramente reflejada en la historia de la higuera:

Tuvo hambre. Y como viese a lo lejos una higuera con hojas, encaminóse allá por ver si encontraba en ella alguna cosa: y, llegando, nada encontró sino follaje; porque no era aún tiempo de higos; y hablando a la higuera le dijo: Nunca jamás coma ya nadie fruto de ti…y Pedro le dijo:" Maestro, mira cómo la higuera que maldijiste se ha secado" [5]

Sin duda fue un milagro, pero yo me pregunto ¿qué culpa tenía la pobre higuera de que no fuera tiempo de higos?

La religión cristiana ha sido siempre un ferviente defensor de la familia pero ¿lo fue Jesús? A tenor de sus ideas, yo no lo creo:

Quien ama al padre o a la madre más que a mí no merece ser mío [6]

¿Qué buena persona le pide a la gente que le amen más a él que a sus propios padres? Sin duda la humildad nunca fue el fuerte de este personaje.

En definitiva, hoy en día parece que Jesucristo fue un personaje bondadoso que perdonaba a todos y siempre tenía buenas palabras para todo el mundo, pero la verdad es que en cada época se ha tomado de su personaje lo que más interesaba. Así, en la Edad Media, se aceptaba el castigo despiadado del fuego de los infiernos y por lo tanto las agresivas palabras de Jesucristo eran aceptadas. En cambio, hoy en día, una persona buena es la que sabe siempre perdonar y así nos venden a Jesús, como el más misericordioso de los seres humanos, obviando todos los pasajes que nos muestran una persona enfurecida y con un enorme odio dentro, egocéntrico y rencoroso. Existiera o no Jesucristo, lo que queda claro es que no era tan bueno como lo pintan hoy en día y para nada se puede comparar este personaje con ejemplos como Gandhi.

Notas:
La mayor parte de la información usada en esta entrada la aprendí de la lectura del libro "Por qué no soy cristiano" de Bertrand Russell

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