Las compañías deberán hacer frente en el momento de la reactivación a una inmensa losa. Las dificultades financieras les pasarán una alta factura en el pago del IVA y Sociedades.
La crisis está teniendo en las empresas un impacto mayor del apreciable a simple vista. No sólo sus resultados se ven afectados, sino que su deuda con el Fisco crece a marchas forzadas. A cierre del año 2008, las compañías españolas acumulaban un total de 1.107 millones de euros en pagos aplazados a Hacienda en el Impuesto sobre Sociedades. En el caso del IVA, el volumen asciende a 1.349 millones de euros. En total: una deuda de 2.456 millones.
La cifra, contenida en una respuesta parlamentaria del Gobierno a los diputados populares Baudilio Tomé y Ana María Madrazo, refleja las concesiones de aplazamientos y fraccionamientos por parte de la Administración Tributaria a las empresas españolas ante su imposibilidad o dificultad para abordar el pago de impuestos.
Es decir, que se trata de importes "al margen de las deudas que se acumulen igualmente en los pagos debidos a la Seguridad Social, que rondan otros 7.000 millones de euros" que las empresas deberán acabar devolviendo, presumiblemente, y dependiendo del momento en el que se haya pactado la devolución, en el instante en el que empiecen a ver la luz.
Se convertirá, por lo tanto, en un obstáculo de tremendas dimensiones en la reactivación de la economía y el empleo. Y que hará aún más difícil recuperar las fuertes caídas de los resultados empresariales: su beneficio neto se desinfla a ritmos del 24%, según el Banco de España.
Más solicitudes
El dato revelado ahora por Hacienda refleja las concesiones. Pero lo cierto es que el volumen de las solicitudes fue del doble: 2.172 millones de euros en Sociedades y de 4.438 millones en IVA. En total, fueron 37.253 empresas las que reclamaron este tipo de auxilio en el pago de Sociedades y 16.574 las que lo consiguieron.
La aceleración de esta debilidad es evidente y reveladora. Ya en el año 2007, cuando el Gobierno negaba cualquier atisbo de empeoramiento de la economía, el volumen de las solicitudes de aplazamiento y fraccionamiento del pago se duplicó: pasó de 841 millones de euros en el Impuesto de Sociedades en 2006 a 1.739 millones en 2007.
Esa fuerte diferencia entre las solicitudes de aplazamiento y las concesiones reales coincide con uno de los peores momentos para las arcas del Estado. Ya durante el año pasado, los ingresos tributarios se desplomaron un abultado 13,6%, muy lejos de los incrementos cercanos al 12% de los años anteriores y del aumento del 14% de 2005. En el presente ejercicio, nada apunta a una mejora: los ingresos del Estado se contrajeron un 18,4% hasta abril. Uno de los grandes protagonistas de este desplome es Sociedades, con caídas del 27,7%.
Pero la cifra de deudas no se limita a las de Sociedades y al IVA. El volumen aplazado en 2008 en Impuestos Especiales asciende a casi 14 millones de euros; y, en el caso de personas físicas, en concepto del IRPF, los aplazamientos y fraccionamientos suman otros 334 millones. Para 2009, todo apunta a un nuevo rebrote de aplazamientos.
El déficit del Estado hasta abril fue de 6.553 millones, un 0,60% del PIB, saldo que contrasta con el superávit de 9.123 millones del mismo periodo del año anterior. Hacienda admite que, junto a los planes anticrisis, uno de los culpables es el rebrote de aplazamientos fiscales.
Demasiado tiempo con la deuda a rastras
"Es opinable si hay crisis". Cuando hace menos de un año el presidente Zapatero lanzaba su ya famosa sentencia, los datos en manos del Ministerio de Economía y Hacienda mostraban ya las fuertes dificultades que estaban atravesando empresas y hogares.
De enero a abril del año pasado, el importe de los aplazamientos solicitados por las compañías se duplicó mes a mes en comparación con 2007. En mayo, justo antes de los mensajes de optimismo, la cantidad era incluso 5 veces superior. Los datos disponibles hasta ahora, correspondientes a enero de 2009, dejan un aviso devastador: el importe de las solicitudes en el pago del Impuesto de Sociedades es un 20% superior al de hace un año, pasando de las 322 peticiones a las 621, es decir, casi el doble.
Al igual que sucedió durante el pasado año, es de esperar que en julio, cuando tiene lugar el primer pago a cuenta del Impuesto sobre Sociedades, se dispare el número de peticiones. Lo mismo sucederá, previsiblemente, en octubre, fecha del segundo desembolso del impuesto y, además, del pago trimestral del IVA.
El agujero en las arcas de Hacienda, así, amenaza con seguir creciendo, lo que complica la recuperación de la economía española, ya que el peso de la deuda que está acumulando con el lanzamiento de planes anticrisis supondrá una pesada losa. Según el Fondo Monetario Internacional, si se cumplen todas las promesas de gasto lanzadas, la deuda pública superaría el 70% del PIB.
Autor: expansión
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